La madre Adelaida, a cargo del proyecto de apadrinamiento, también nos escribe. Nos dice que el costo de la vida en Perú, según las informaciones oficiales es de unos 316$ mensuales (ó 900 soles), pero que nadie recibe este dinero, ni siquiera los profesores estatales. Un obrero gana más o menos en 1998 350 soles ó 124$. "Es una miseria, sin embargo es la realidad del país", dice. "Lo pero es que aunque gana poco, la gente no encuentra trabajo. La ropa es cara pero los pobres no compran por falta de plata, sin embargo los que pueden, compran y les gusta vestir bien, son elegantes."
Por otro lado, nos agradece la preocupación que mostramos por los acontecimientos desencadenados en Perú por el fenómeno del Niño. "En verdad los daños dejados por el fenómeno del Niño eran enormes y devastadores. Había muchas familias que fueron afectadas especialmente en el norte del país y en otras partes del sur. Gracias a Dios no había muchos daños aquí en Lima. Llovió mucho aquí en Lima y las familias cuyas casas no tenían techos fueron afectadas. Creo que la familia de Pamela no fue afectada porque tiene techo en su casita..." Esto me impactó: la verdad es que no se me ocurrió desde mi acomodamiento occidental que una casa podía no tener techo.
Pamela tiene un promedio de 14, es buena estudiante. Tiene buenas notas en lenguaje, matemáticas, religión, pero tiene 10 en historia social. Nos da las gracias la hermana Adelaida por la ayuda que a través de ella le damos a Pamela. También nos cuenta que la mamá de Pamela inició un proyecto de negocio que la hermana supervisaba, pero no tuvo buen fin porque necesitó el dinero para su marido, que enfermó. Nos confiesa la hermana que la mamá de Pamela tiene buen ánimo para superarse en la vida pero necesita ayuda para administrar la plata.
La madre de Pamela se dedicaba a vender aceitunas y quesos.